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Guía de supervivencia [3/8]: ¿cómo no pasar frío?

Continuamos nuestra serie sobre la supervivencia con este tercer capítulo sobre el frío. O más bien, cómo no pasar frío en una situación de emergencia.

En caso de crisis, ya sea natural (un terremoto, un corte de electricidad...) o bien causada por el hombre (ciberataque, conflicto...), te enfrentarás a dos situaciones: confinarse o evacuar.

Después de haber abordado las cuestiones del agua en la supervivencia y el almacenamiento de alimentos en los dos primeros artículos, veamos ahora cómo no pasar frío.

Ver nuestras bolsas de evacuación



Entender el frío

Para comprender el frío, es esencial captar lo que representa. El frío no es simplemente una disminución de la temperatura; es la ausencia de calor. Nuestro cuerpo percibe el frío cuando perdemos calor más rápido de lo que podemos producirlo. Esta pérdida de calor puede acelerarse por diversos factores como el viento, la humedad y la temperatura ambiente.

Cuando estamos expuestos al frío, nuestro cuerpo reacciona de manera instintiva. Comienza por reducir el flujo sanguíneo hacia la piel y las extremidades (un proceso llamado vasoconstricción) para conservar el calor corporal. Simultáneamente, comenzamos a tiritar, una reacción natural para generar calor mediante contracciones musculares.

La hipotermia y las congelaciones son los principales riesgos asociados a una exposición prolongada al frío. La hipotermia ocurre cuando la temperatura corporal desciende por debajo de los 35°C, provocando síntomas como escalofríos, confusión y disminución del ritmo cardíaco. Las congelaciones, por su parte, se caracterizan por una piel pálida o azulada y entumecimiento, afectando generalmente los dedos, los pies, la nariz y las orejas.

La sensación de frío se ve amplificada por el viento (enfriamiento eólico) y la humedad. La ropa mojada puede disminuir drásticamente la capacidad de aislamiento térmico, acelerando la pérdida de calor. Además, una actividad física intensa puede conducir a la transpiración, lo que, en clima frío, puede resultar contraproducente al enfriar el cuerpo rápidamente una vez que cesa la actividad.

Prepararse para el frío requiere una comprensión y un respeto de sus peligros. Una buena condición física puede ayudar a resistir mejor el frío. También es importante prepararse mentalmente, reconociendo los límites de su cuerpo y siendo consciente de los riesgos.



Luchar contra el frío al confinarse

En caso de confinamiento en casa debido a condiciones meteorológicas extremas u otras situaciones de emergencia, no es raro que se corte la electricidad. Se vuelve entonces vital conocer las técnicas para mantener una temperatura corporal adecuada.

En primer lugar, es necesario tener la ropa adecuada. Para optimizar el calor, comienza con una capa base que evacue la humedad, seguida de una capa aislante para retener el calor. Prefiere materiales como la lana o el forro polar para el aislamiento. Evita el algodón, que retiene la humedad y puede enfriarte.

No olvides los calcetines gruesos, los gorros y los guantes, incluso dentro de casa, ya que el calor corporal se pierde principalmente por la cabeza y las extremidades.

En segundo lugar, la alimentación y la hidratación juegan un papel importante. Intenta, en la medida de lo posible, no descuidarlas. Consume bebidas calientes y alimentos ricos en calorías para ayudar a tu cuerpo a generar calor. Sopas, guisos y bebidas como el té o el chocolate caliente son excelentes opciones.

Para asegurarte de tener un stock disponible, crea una reserva de alimentos con productos de larga duración como las conservas liofilizadas de 25 años. Los sabores son variados, son nutritivos, buenos y se preparan rápidamente.

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La hidratación juega un papel clave en el mantenimiento de la temperatura corporal. Bebe regularmente, incluso si no tienes sed. Si el agua del grifo está contaminada, ten cómo purificarla. Existen numerosos filtros de agua portátiles que eliminan bacterias y protozoos. Para los más previsores, un purificador de agua permitirá incluso eliminar virus. Te compartimos un filtro y un purificador de agua perfectos para situaciones de crisis en confinamiento:

1. Sawyer Mini: filtro de agua portátil

2. British Berkefeld: purificador de agua

Otro consejo es realizar ejercicios ligeros para aumentar la circulación sanguínea y producir calor. Atención, evita sudar porque esto puede enfriarte después. Además, esto requiere energía que debe ser compensada con alimentos. En supervivencia, las provisiones son preciosas y el stock puede disminuir rápidamente.

Para concluir esta parte, aquí hay dos consejos aplicables fácilmente en casa:

  • Insulación de la casa: Utiliza mantas para bloquear las corrientes de aire en puertas y ventanas. Utiliza también alfombras o cortinas para aislar.
  • En caso de frío extremo, reúnanse en una misma habitación para compartir el calor corporal y limitar las pérdidas.



Luchar contra el frío al evacuar

En situaciones de evacuación, donde la exposición al frío exterior es inevitable, las estrategias para mantener una buena temperatura corporal son diferentes. Esta sección aborda la importancia de la ropa adecuada, el equipo de supervivencia, la alimentación, la hidratación y las técnicas para conservar el calor corporal en movimiento.

En cuanto a la ropa, opta por un sistema de tres capas. Los entusiastas del outdoor como los excursionistas están familiarizados con este término. Consiste en ponerse una capa transpirable cerca del cuerpo que permita pasar la transpiración. La segunda capa tiene como objetivo aislar del frío atrapando el calor corporal. Puede ser un forro polar o una chaqueta de plumas. Finalmente, la capa externa debe ser impermeable y cortaviento.

Además de la ropa, tu bolsa de evacuación deberá contener equipos que te permitan calentarte: manta de supervivencia ligera, calentadores, ropa de repuesto, etc. Al igual que en casa, no olvides guantes y gorros para proteger las extremidades, donde la pérdida de calor es importante.

Ver nuestras bolsas de evacuación

Para la alimentación, vital para no pasar frío como vimos anteriormente, opta por alimentos con una buena relación peso-calorías. Si tienes fácil acceso al agua, las comidas liofilizadas siguen siendo la opción prioritaria. Son compactas, nutritivas y variadas. En lugar de latas que se conservan 25 años, opta por bolsas. Se conservan menos tiempo (¡hasta 8 años aun así!) pero ocupan menos espacio.

Si no tienes agua o medios para calentarla, entonces las raciones alimentarias son una buena alternativa. Existen raciones militares que incluyen todo lo necesario para 24 horas. También hay raciones compactas. Estos pequeños bizcochos son muy compactos y nutritivos.

Ver nuestras raciones alimentarias

Para la hidratación, como en caso de confinamiento, mantén tu filtro portátil cerca para recargar tu botella siempre que encuentres una fuente de agua. Aunque sea pesado, una botella termo con una bebida caliente es una buena forma de calentarse.

Luego, mantén un nivel de actividad que genere calor pero evita sudar en exceso, ya que la humedad puede enfriarte rápidamente. Caminar para llegar a un punto específico es suficiente. Planifica pausas cortas y frecuentes para evitar el agotamiento y el enfriamiento. Usa estas pausas para ajustar tus capas de ropa y consumir alimentos y bebidas.

Finalmente, terminemos esta sección con dos técnicas básicas y conocidas por todos para no pasar frío si estás al aire libre:

  • Construcción de un refugio: si necesitas detenerte por un período prolongado, construye un refugio para protegerte del viento y el frío. Usa materiales naturales o tu equipo de supervivencia (toldo, manta de supervivencia...)
  • Fuego de supervivencia: si es posible, enciende un pequeño fuego para calentarte. Asegúrate de conocer las técnicas de seguridad para evitar incendios forestales u otros peligros.



¡Ya tienes lo básico para no pasar frío en supervivencia! Recuerda revisar frecuentemente tu kit de supervivencia para asegurarte de que siempre esté adecuado para el día que surja una situación de crisis.

En el próximo capítulo, hablaremos de temas relacionados con la salud.