Compacta, ligera y eficaz, la botella filtrante ÖKO de 650 ml purifica el agua dulce de un gesto. Una solución sencilla y efectiva para hidratarse durante tus rutas de senderismo, viajes o desplazamientos del día a día.
La cantimplora filtrante ÖKO de 650 ml permite beber directamente agua dulce de un río, un lago, una fuente u otro punto de agua. Su formato compacto es ideal para rutas cortas, desplazamientos diarios, viajes y salidas donde cada gramo cuenta.
Su uso es sencillo: basta con llenar la botella, presionarla y beber. La filtración es inmediata y no requiere productos químicos, electricidad ni tiempo de espera. Su caudal de aproximadamente 2 litros por minuto permite hidratarse rápidamente durante el esfuerzo.
El filtro de nivel II utiliza una tecnología de electroadsorción que atrae y retiene los contaminantes mediante una carga eléctrica positiva. Actúa contra bacterias, virus, protozoos, microplásticos, PFAS, metales pesados y ciertos residuos de medicamentos. Su eficacia puede alcanzar el 99,9999 % en los contaminantes más comunes.
El filtro puede tratar hasta 400 litros de agua, según la calidad del agua utilizada. La aplicación móvil ÖKO Counter permite contabilizar los rellenos y hacer un seguimiento más fácil de su nivel de desgaste. Cuando el caudal disminuye, el cartucho puede reemplazarse para prolongar la vida útil de la botella.
Fabricado en polipropileno sin BPA, el cuerpo de la cantimplora puede lavarse en el lavavajillas una vez retirado el filtro. Este último debe aclararse únicamente con agua limpia, sin jabón.
Su principal ventaja respecto a la versión de 1 litro es su tamaño reducido. Se guarda más fácilmente en una mochila pequeña o bolso, manteniendo la misma autonomía de filtración de hasta 400 litros.
La cantimplora filtrante ÖKO de 650 ml es:
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